Inmaculada Astorga Robles
Psicología

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¿ Qué es la terapia de psicología? 

La terapia de psicología es la evaluación, diagnóstico, tratamiento, prevención y seguimiento de los problemas psicológicos, tales como depresión, ansiedad, obsesiones, problemas de pareja, trastornos de la personalidad, adicciones, etc.

¿ Para qué sirve la terapia psicológica?

La terapia psicológica va enfocada a ayudarte a comprender tus emociones y pensamientos, así como a reconducirlos de cara a la solución de problemas y a su prevención.

¿Cuánto dura una terapia psicológica?

La terapia psicológica depende de los problemas a superar, de la cronicidad de los mismos, así como del grado de implicación y trabajo del paciente. Aunque se sabe cuándo se comienza una terapia, es difícil determinar la duración de la misma. En cualquier caso, tras las primeras entrevistas se te podrá indicar la duración aproximada, qué aspectos se trabajarán, cómo se realizará, así como la frecuencia de sesiones necesaria para obtener una mayor eficacia y evolución.

¿Cuándo debo acudir al psicólogo?

Te diré primero cuando no debes acudir, no debes hacerlo cuando creas que lo haces porque otra persona te lo pide, o impone y tú consideras que no lo necesitas. Porque eso significa que aún no ha llegado el momento óptimo para que lo hagas. No te preocupes, que llegará cuando tenga que llegar.

 Y entonces, ¿Cuándo acudir?, pues cuando comiences a percibir que uno o varios problemas están deteriorando tu bienestar personal y no solo no desaparecen con el tiempo sino que se están viendo agravados, y lo más importante que no consigues solucionarlo tú solo o con el apoyo de otros, en todo caso también es recomendable cuando desees cambiar o mejorar algún aspecto de tu vida. Y ya si me apuras, pues para prevenir problemas ante la aparición de pequeñas señales de alarma que empiezas a notar y que te dicen que algo no va como debería de ir.

¿Cuáles son las preguntas de un psicólogo?

Cada terapeuta abordará las cuestiones de modo y ritmo diferente. Por lo general se busca comprender el estado emocional y mental del paciente, para ello se realizarán preguntas enfocadas a tal fin. Las preguntas buscan ver la objetividad o subjetividad de la respuesta, así como el grado de malestar del paciente, la dimensión y cronicidad del problema o los problemas. (¿Qué te trae por aquí?, ¿ has acudido previamente a algún psicólogo?,¿Cuál es el problema principal para tí?, En general, ¿Cómo describirías tu estado de ánimo?, ¿Desde cuando te sientes así?, etc)

¿Cómo hablar por primera vez con un psicólogo?

Verdaderamente esta es una cuestión crucial. El modo en que te sientas a la hora de expresarte en las primeras sesiones tiene mucho que ver en qué momento te encuentras en tu proceso para el cambio y sobre todo en el feeling que desde el primer instante se establezca con tu terapeuta. En terapia descubrirás que todas las cuestiones que te planteabas (miedos a la hora de hablar de ciertos temas, el modo o la forma de expresarlos, etc) desaparecen mientras hablas, porque todo fluye de un modo natural.

¿Cómo me sentiré durante las sesiones y después?

Aquí cabe resaltar que una terapia no te puede dejar neutro ni durante ni después. Tampoco sería síntoma de efectividad el que te sientas muy cómodo durante las sesiones, sobre todo al principio o cuando se toquen temas que están conectados con el origen del problema. De hecho, de eso se trata, remover hasta posicionar las piezas correctamente. Lo que sí notarás es que progresivamente tu capacidad de comunicación es más abierta y espontánea, que la resolución de conflictos es más efectiva y que todo va resultando mas sencillo. En general cuando sales de las sesiones saldrás más aliviado, viendo las cosas con un poco mas de claridad, tomando conciencia de tus avances y los objetivos que aún quedan por alcanzar para alcanzar tu autoconocimiento, autocontrol y bienestar.

¿Cuál es la mejor terapia psicológica?

Creo verdaderamente que no existe una mejor terapia. El purismo desde mi punto de vista puede excluir aspectos muy interesantes de muchas disciplinas. En todo caso la mejor terapia es aquella que se adapta al paciente en concreto y a su problemática. Desde mi prisma integrativo y sistémico, te explicaré y aplicaré la terapia que mejor vaya a tu caso en cuestión e incluso podremos usar partes de cada una de las corrientes para trabajar aspectos concretos. (Cognitivo-conductual, Sistémica, Psicodinámica, Mindfulness, terapia de Aceptación y compromiso, Biofeedback,humanista, etc)

¿Qué es más importante la formación o la experiencia del terapeuta?

En mi transcurso profesional puedo decir que ambas son necesarias. Pero si me das a elegir, opto por la experiencia. Un buen terapeuta debe tener un amplio recorrido experiencial en la materia de psicología, pero no sólo cuenta su experiencia profesional sino la personal y cómo se integran ambas para hacerle evolucionar de manera progresiva en este campo. Los títulos de tu psicólogo serán importantes pero lo que llegará a dar en la diana de tus emociones y tu mente será su evolución a través de la experiencia laboral y personal, y eso lo notarás desde el principio por la confianza que te infunde y los resultados que irás visualizando en tu mejoría

¿Todo lo que hablemos en terapia es confidencial?

Absolutamente, tal y como recoge la Ley de Protección de Datos Personales (LPD) se guardará total confidencialidad en lo que se refiere a tu información personal, así como de cualquier dato referente a la terapia.

¿Existen las recaídas?

No solo existen, sino que es normal que ocurran, y forman parte del proceso de aprendizaje y evolución. Esto no significa que volvamos a partir de cero, la terapia realizada queda reflejada y deja huella estable en la persona. Sin embargo, existen momentos en los que volvemos a experimentar síntomas similares a los que nos hicieron acudir a terapia. No existe una sola causa que provoque una recaída, normalmente es porque bajamos la guardia al ver que llevamos mucho tiempo sin que aparezcan síntomas y reducimos o dejamos de emplear las estrategias que habíamos aprendido. Pero además, puede ocurrir el que confluyan varios aspectos objetivamente negativos a la vez y eso nos debilite de cara a la resolución de lo modificable o a la aceptación de lo no modificable. De cualquier modo estamos en continuo cambio y la vida nos va ofreciendo diferentes caras que no siempre podremos controlar, con lo cual, recaer, no significa volver atrás, sino solo entender el nuevo reto de evolución que tenemos delante. 

 
 
 
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